Ciudad de México, 25 de agosto de 2026.- El mercado mexicano de carne cerró el primer semestre de 2026 con una señal clara: el país vende más al exterior y compra menos afuera.
Las exportaciones de proteína animal sumaron 258.9 mil toneladas entre enero y junio, un incremento de 20.2% frente al mismo periodo de 2025. En valor, el crecimiento fue todavía mayor: 37.4%, hasta los 2,046 millones de dólares.
Al mismo tiempo, las importaciones bajaron 1.9% en volumen y 9.4% en valor, de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Establecimientos Tipo Inspección Federal (ANETIF).
“Esto significa que el crecimiento no se explica únicamente por mayores volúmenes: también existe un efecto precio y una mejora en el valor de la mezcla exportada”, explicó Alonso Fernández Flores, presidente de la ANETIF.
México sigue siendo estructuralmente deficitario en algunas proteínas, como la carne de cerdo, que continúa dependiendo de compras externas para completar la oferta nacional. Aun así, la tendencia del semestre apunta hacia una industria más orientada a colocar producto en mercados internacionales.
El fenómeno no es uniforme entre especies: mientras el bovino fue el motor exportador del semestre, el pollo -la proteína más consumida en el país por su precio- enfrentó una competencia internacional más agresiva, particularmente de Brasil.
Para la segunda mitad del año, la ANETIF identificó cuatro variables que podrían modificar este balance: el precio del ganado y la disponibilidad de becerros, el ritmo de las exportaciones hacia Estados Unidos y Asia, el comportamiento de las importaciones de cerdo y pollo, y el poder adquisitivo del consumidor mexicano.
Un factor adicional a vigilar: la eventual reapertura de los flujos de ganado en pie hacia Estados Unidos, que podría revertir parte del abasto que en este semestre se quedó en México para su procesamiento interno.

